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En la mirada del director: Réquiem Alemán

CONCIERTO RÉQUIEM ALEMÁM, funciones desde el 04 al 11 de junio. Compra tus entradas aquí


Desde el 04 al 11 de junio 2022 se presentará en la Sala Principal del Teatro Municipal de Santiago el concierto Réquiem Alemán. Un programa de carácter coral que invita a mirar con esperanza el paso de la vida hacia la muerte. Después de más de diez años, volverá a escucharse el extenso y monumental Réquiem alemán, op. 45, de J. Brahms. Asimismo, podrás disfrutar del Cantus en memoria de Benjamin Britten, de A. Pärt, uno de los principales exponentes de la escena musical contemporánea.

Este concierto es interpretado por la Orquesta Filarmónica de Santiago junto al Coro del Municipal de Santiago; la soprano Vanessa Rojas (Artista FIA-YAP); y el barítono Ramiro Maturana; bajo la dirección de Pedro-Pablo Prudencio y Jorge Klastornick.

Para contextualizarnos y poder llegar a disfrutar de este espectáculo entendiendo sus estructuras, contexto histórico y mensajes que Brahms buscaba entregar; el director musical Pedro-Pablo Prudencio nos comenta sobre esta famosa obra.

Pedro-Pablo Prudencio en ensayos del concierto Réquiem Alemán.

“Esta semana comenzaremos a presentar una obra de un compositor que se llama Arvo Pärt, que es como una especie de una aperitivo o pequeña entrada de este plato de fondo que es el Réquiem Alemán de Johannes Brahms.

La obra de Pärt se llama In Memoriam of Benjamin Britten. Es una obra de una contextura más bien calma, sonidos largos y con una campana, muy simbólica y llamativa. Y después viene el réquiem de Brahms. Sin pausa, vamos directamente de una a otra obra.

Brahms la compuso después de unos eventos que sucedieron en su vida personal. No hay una persona a quien le compuso esta obra en específico, pero si sufrió la pérdida trágica de su gran amigo Robert Schumman y, un par de años después, la muerte de su madre. Fue en ese contexto que comenzó. Antes ya había jugado con la idea de componer un réquiem, pero lo fue concretizando definitivamente luego de estos episodios.

Brahms nació en Hamburgo, una ciudad protestante, por lo que un réquiem, una misa difunta de la Iglesia Católica, no era parte de su cultura. Por otro lado, Brahms no era muy religioso pero sí muy espiritual. Él recolectó algunos pasajes de la Biblia, escogió partes del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento formando el “libreto” para este Réquiem Alemán.”

RÉQUIEM ALEMÁN: EL POR QUÉ DE SU NOMBRE Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

“Existe la duda de por qué se llama Réquiem Alemán, de si es una cosa del idioma simplemente o algo de la cultura alemana. Brahms no dejó ninguna nota, pero si lo escribió en un contexto donde la cultura alemana empezó a surgir. Se estaban independizando de todos los imperios austro-húngaros, franceses, etc, y para que surja esta nueva nación, la Confederación de los Estados Alemanes y el patriotismo fueron muy fuertes en esa época, que lamentablemente después se tergiversó con los nazis. El nacionalismo era poner en valor la cultura propia. En ese contexto es que veo Réquiem Alemán de algo propio, algo que no es en latín, una reflexión acerca del consuelo de los vivos.

Esa es la gran diferencia con el réquiem católico que es una misa para los difuntos. En el Réquiem Alemán en todo momento se habla de los que están sufriendo, de los vivos, de la esperanza para los vivos, de lo que viene después. Recién al final pide por que también los muertos sean bienaventurados.

Recuerden que la Iglesia Católica, hasta los 60’s, practicaban sus misas en latín, entonces todo era en ese idioma. Martín Lutero se separó de la Iglesia para buscar la cercanía directa de la Biblia al pueblo, sin el intermediario de un Papa o un sacerdote. Fue por eso que tradujo la Biblia y buscó ese acercamiento.

Pero tampoco es que esta obra sea una traducción de un réquiem. El réquiem de Brahms no habla del juicio final, pero sí habla, por ejemplo, de que cuando suene la última trompeta o el último trombón, vendrá el tiempo que venceremos a la muerte. En el réquiem católico se dice que cuando suena la última trompeta llegará el día del juicio final. Los buenos para allá y los malos para allá. Simplemente confiar en que al lado de Dios vamos a estar bien, vamos a estar consolados.”

Trompetistas de la Orquesta Filarmónica de Santiago en ensayo de Réquiem Alemán.

LOS ELEMENTOS CLAVES

“Hay dos palabras que son claves en todo el Réquiem Alemán. Una es selig, que significa bienaventurados; y la otra es gerüstet, que significa consolado. Básicamente, en todo momento está hablando esto.

Brahms era un compositor que componía muy lento. Hacía bosquejos, después los tocaba para él, lo tocaba para amigos cercanos, entre ellos Joseph Joachim, un gran violinista y amigo de Brahms; y Clara Schumann, la viuda de Robert Schumann, también una amiga a la que le tenía mucho cariño y confianza.

Al contrario de, por ejemplo, Mozart, que escribía de manera un poco improvisada y muy rápida. Brahms, no. Se tomó muchísimo tiempo para escribir todas sus obras. Por otra parte, Brahms era un gran pianista y trabajaba mucho con voces, con coros. Tenía un coro de mujeres para quien compuso muchas obras. Entonces, el trabajo coral fue madurando mucho y este fue el primer acercamiento hacia una obra más sinfónica, junto con lo que él ya conocía que es el coro.

En realidad es una obra donde está muy mezclado el coro y la orquesta. No se sabe cuándo la orquesta está tocando o el coro está cantando. Se van repitiendo las frases que canta el coro y después las toca la orquesta. No es un acompañamiento simplemente, sino que va muy entrelazado, como si fueran dos personalidades de igual importancia, no hay un acompañamiento clásico en ese sentido.”

Imágenes de ensayo concierto Réquiem Alemán.

LA ESTRUCTURA

“La obra está compuesta en siete movimientos. Originalmente eran seis, pero después quedó inconforme con el equilibrio y compuso un séptimo movimiento, que actualmente es el quinto movimiento, el aria de la soprano.

Los movimientos tienen una importante simetría. El último movimiento está relacionado con el primero, el segundo con el sexto, el tercero con el quinto y el cuarto queda como una especie de núcleo central, digo, en forma musical. La primera palabra que canta el coro es selig (bienaventurados) y también es la última.

Hay ciertos elementos musicales importantes. Brahms no trabajaba con leitmotiv (tema musical que simboliza algo), era completamente opuesto a ese tipo de forma de componer, pero sí tiene elementos que podrían simbolizar algo. 

Cuando habla de los bienaventurados que creen en Dios o que van hacia Dios, la melodía sube; y después, ese mismo intervalo al revés, lo usa para la palabra gerüstet o sea consolados. Ahí simboliza claramente que el consuelo de Dios viene hacia nosotros. Mientras nosotros creamos, el consuelo viene. Son símbolos musicales que son super claros.

Imágenes de ensayo concierto Réquiem Alemán.

Luego, el segundo movimiento tiene el carácter como de una marcha fúnebre. Hace muchas alegorías hacia la agricultura, porque habla de la flor que se marchita tal como lo hace la carne del ser humano, pero después viene el que trabaja en la tierra y de ahí saldrá la fruta maravillosa. Después, la mayoría de los movimientos tienen una forma de tres.

Luego de eso empieza una fuga super complicada. La fuga es la forma de escribir más elevada, más cercana a Dios. Es muy compleja porque cada una de las voces tiene que ser una independencia, pero entre ellas tienen que sonar bien y con muchas reglas. Entonces, después de haber dicho “en ti deposito mi consuelo” viene la frase “las almas de los justos están en las manos del Señor y ninguna pena podrá perturbarlas”. Tiene esa firmeza de que el que cree en Dios va a estar bien, va a ser bienaventurado, va a tener paz. Y después viene toda esa fuga con 36 compases de un Re en el contrabajo. Queda como una confirmación de la creencia firme y estable en Dios, todo lo contrario a la duda que había antes.”

SIGNIFICADOS

“Es una obra muy meditativa, muy reflexiva, que busca encontrar el consuelo para los que están sufriendo.

Los tres primeros movimientos están relacionados con la parte terrenal, en que sean bienaventurados los que sufren, los vivos.

El cuarto, quinto y sexto movimiento, ya hablan del lugar tan amable que es al lado de Dios. Esa cercanía con lo celestial, que uno se encuentra bien en ese lugar tan amable.

Y finalmente, en el séptimo movimiento trata sobre la paz de los muertos. Se mencionan por primera vez en ese momento.

Además, tenemos dos solistas. Uno que se podría ver como una especie de profeta que le habla a la comunidad. No tiene el rol escrito, pero tiene ese carácter, mientras que la comunidad le contesta. Luego está el aria de soprano, donde se hace mucho énfasis al consuelo que los vivos reciben, tal como una madre consuela a su hijo. En ese momento hay una evidente referencia a su madre, pero no creo que Brahms esté hablando específicamente de ella, sino en el momento en que uno más acogido se siente.

Soprano Vanessa Rojas (Artista FIA-YAP) junto a Jorge Hevia. Grabación de Artistas A Color.

 


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