Ópera

Divanka Divina: “Nunca dejen de seguir sus sueños”

La ex diva de ópera Divanka Divina del Carmen, personaje singular y embajadora de las culturas del Reino de los calcetines, Calcetinovia, es la narradora de la producción La flauta mágica y el exótico cajón perdido, que se estrena este sábado 21 de noviembre a las 12:00 horas. En esta entrevista, invitamos a Divina a responder algunas preguntas, a contarnos algunos episodios de su elogiada carrera y a compartir su pensamiento en torno a los humanos, nuestro país y otros temas, todo esto previo al estreno de los nuevos capítulos de la ópera calcetín.

Divanka en su hogar en Calcetinovia

¿Cuál fue tu primera experiencia artística?

Recuerdo tan bien ese día. En mi infancia en Hilandia, yo siempre veía las juntas de mi tía Fantaxia con las sabias hilanderas en la casa. Un día, mi tía se quedó sin voz y no pudo dirigir la ceremonia con los cantos que preparaba durante la semana. Como yo la escuchaba siempre, me los sabía de memoria. “¡Canta tú!”, me dijo. Años después me confesó que ese día no estaba sin voz sino que había sido una especia de prueba para mí.

Yo temblaba mientras las hilanderas me miraban. Mantuve la calma, cerré los ojos y empecé a cantar los mantras de mi tía Fantaxia. Mientras cantaba, algo pasó en mí… Ella siempre tuvo la intención de que yo fuera su sucesora como la Hilandera principal, hasta que descubrí los discos de ópera que tenía escondidos. Entonces,  me enamoré de la ópera y en ese momento supe adónde dirigir la magia de mi voz, ante el claro descontento de mi tía.

En ese entonces, ¿cuáles eran tus obras clásicas favoritas?

Recuerdo que siempre me encantó el ballet, de hecho mi primer sueño era ser bailarina. Bailaba por todos lados con la música de El lago de los cisnes y toda Hilandia me vio bailar en algún momento [ríe]. Luego, a través de los discos de mi tía, conocí la ópera.

La flauta mágica fue lo primero que escuché, una y otra vez. Por eso, al momento de hacer este acuerdo con los humanos [de montar esta ópera en cinco episodios], fue lo primero que propuse. La versión que estrenamos es una de las legendarias producciones del director escénico Sebastián Chancletini.

También me encantaba El carnaval de los animales de Saint-Saëns. Imposible olvidar cómo alucinaba con todos esos seres extraordinarios y esa música maravillosa. Esos fueron mis primeros amores clásicos. ¡Ah, qué tiempos!

¿Qué le dirías a un niño o niña que quiera ser artista, por ejemplo, cantante, bailarín, músico, pintor o actor?

Que nunca dejen de seguir sus sueños, porque el arte es una herramienta para hacer de este mundo algo más hermoso. Que deben ser muy constantes y estudiosos, porque una estrella no nace de la nada: es 90% trabajo y 10% talento. Además, cuando reciban el calor del público y todo ese amor que llega de vuelta, sentirán que están haciendo lo correcto y lo disfrutarán para siempre.

¿Cuál fue tu presentación de ópera más memorable?

Han sido muchas, pero quizás la más memorable y que me trajo fama cajonal, fue cuando canté en la Bota –cuna de la ópera– mi recordado rol de Norma y el aria “Vasta Diva”.

Tras una exitosa carrera como cantante, actualmente abordas la ópera desde otro lugar, como productora. ¿Qué nos puedes contar de La flauta mágica y el exótico cajón perdido, a pocos días de su estreno en Chile?

¡Ha sido una experiencia maravillosa en todos los sentidos! Hemos conocido y nos hemos interiorizado de nuestros respectivos mundos –el de los calcetines y el de los humanos– a través de la música y el arte. Eso es algo que siempre debemos agradecer. Esta pandemia, a pesar de lo horrible que ha sido para ustedes, nos dio la posibilidad de conocernos y eso me llena de alegría. Además, La flauta mágica es una obra maravillosa, emocionante y llena de lindos mensajes. Así que los esperamos a todos para que vean este lindo trabajo cooperativo entre el Teatro Nacional de Calcetinovia y el Teatro Municipal de Santiago, a partir del 21 de noviembre, día en que empieza la temporada completa de nuestra querida Flauta mágica y el exótico cajón perdido. ¡Qué emoción!

¿Qué se siente ser una embajadora tan importante para Calcetinovia gracias a la ópera?

Para mí es un orgullo representar los valores de mi reino: el desarrollo de las artes, la valoración a los artistas, la igualdad y el respeto a todos los seres, sin importar sus colores y formas. Además, ser valorada como artista es un regalo para cualquiera. A través de mi don, he podido viajar y mostrar la ópera a muchos cajones perdidos; la ópera para mí es un medio de conexión con los calcetines.

¿Qué te parecen los humanos? ¿Qué crees que podemos aprender los humanos de los calcetines y viceversa?

Siempre han merecido mi respeto y ahora tengo la suerte de contar con un equipo muy simpático: cuatro humanos semi-calcetos, que se encargan de mostrar la cultura operística de Calcetinovia a su mundo. Ciertamente hay mucho que aprender el uno del otro: siempre he admirado la capacidad de los humanos para superar grandes problemas o desastres y de buscar el bien en los momentos más oscuros.

¿Crees que es muy diferente la forma como abordan la opera en Calcetinovia a como la abordamos los humanos?

Creo que los calcetines tenemos una forma diferente de comprender la ópera. Muchos de los finales trágicos de las óperas clásicas, las mezclamos con nuestras tradiciones calcetinas; los calcetines no tenemos por qué hacernos cargo de los dramas humanos, ¡pero sí que amamos su música!

¿Qué sabes de Chile? ¿ Hay alguna cantante chilena que conozcas y admires?

¡Soy muy estudiosa [ríe]! He aprendido bastante de su país durante este intercambio cultural entre nuestros mundos. Hay algunas cantantes que me han llamado mucho la atención. Vamos por épocas: Estoy fascinada con la historia de Rosita Serrano, me siento identificada con su convicción y estilo; también me ha gustado mucho Violeta Parra, muy intensa y creativa; y la voz de Cecilia me ha hecho viajar a bellos tiempos y recordar intensos romances. Soy –bueno, era– muy enamoradiza [ríe]. Ahora prefiero los consejos de mi gato Manrico, un ser de sabiduría superior.

Y, por supuesto, la gran soprano Verónica Villarroel. Adoro su estupenda voz, su postura en el escenario y su elegancia total. Tienen una cantante maravillosa.

Cuestionario desde la galería

Un recuerdo de infancia: Mis primeros pasos en el canto, en Hilandia –el lugar donde me crie– aprendiendo a desarrollar mi voz con la tía Fantaxia. Ella es muy especial, tiene el don de comunicarse con seres mágicos a través de canto. Yo nunca pude comunicarme con aquellos seres, pero sí me enseñó a cantar. Siempre me dijo que sería unas estrella, aunque nadie creyera en mí…

Tu primer amor artístico: Cuando llegaron las primeras radios a Hilandia, mi tía escuchaba mucha música y yo estaba perdidamente enamorada de la voz de Charles Lanavur. En ese entonces era una joven aspirante a cantante y soñaba con cantar un dúo con él [ríe] ¡Imagínate! Con los años, cumplí mi sueño.

Fue un momento mágico. Cuando Calcetinovia fue la sede de las Olimpapas, cantamos juntos el himno en la inauguración. Se transmitió a todos los cajones del reino, estaba en la cima de mi carrera y cantar junto a Charles fue una experiencia hermosa e inolvidable.

Una persona que admiras: Siempre he admirado a Diana de Gales, fueron muy afortunados de tenerla entre ustedes. Su carisma, su bondad y su lucha por los más desposeídos ha sido siempre una inspiración para mí. La historia de la princesa del Cajón Real, Liana de Chales, es similar a la de Diana y, de hecho, sirvió de inspiración para la ópera del mismo nombre, encargada por mi amigo personal Massimo Lanini. ¡¡Fue un éxito absoluto!! Cuando se estrenó, años atrás, salvó de la ruina al Teatro Nacional de Ópera de Calcetinovia. Yo era la Reina en esa producción, ¿quién más?

Tu obra de cabecera: Soy muy romántica y no sólo de música vive una calcetina como yo. Me encanta leer. Cuando viajo siempre llevo dos libros que me emocionan y los leo una y otra vez: La caja de los espíritus de Isabel Rallende y Orgullo y papicio de Jane Calstein.

Un secreto de tu ciudad: Calcetinovia es una ciudad muy cosmopapita, por eso hay muchos lugares para disfrutar de rica comida y a un precio excelente. Son lugares ocultos, pero son los mejores. ¡Adoro la comida! Si vienen a Calcetinovia, les recomiendo ir a Las pantys cochinas, atendido por su dueña, Pantaleta Rojas, y comer las más ricas hilachas grilladas. Tampoco se pueden perder los cordones a la boloñesa de Don Vittorio Tacone del restaurante La bota loca.

En tu pantalla: Gracias al contacto que estamos teniendo con los humanos a través de este proyecto cooperativo, he visto muchas producciones humanas y me ha llamado mucho la atención el trabajo que hacen en el Municipal de Santiago, en especial con los niños. Creo que es algo que debemos replicar en Calcetinovia; de hecho, ya estamos en conversaciones con nuestro director de orquesta, el maestro Pietro Papancio. En ese mismo ámbito, también me ha gustado mucho la serie El Teatro de los sueños, que hizo Pequeño Municipal. ¡Muy entretenido!

He visto muchas series humanas, algunas serias y otras solo por diversión. Me encanta una serie antigua, llamada Los Venegas. He aprendido mucho de los chilenos con esas historias. Y me encanta una serie que se llama Shitts Creek, protagonizada por Moira, una mujer que me recuerda momentos intensos de mi vida.

Biografía

Nombre: Divanka Divina de Carmen.

Procedencia: Hilandia, tierra de las curanderas de papas.

Roles famosos de opera: Norma( Norma), Cavalleria Rustipapa ( Chaltuzza), Papiaci ( Nedda)

Teatros donde ha cantado: Su carrera explotó en el Teatro Nacional de opera de Calcetinovia, y luego emigró por periodos a diferentes cajones para participar en diversas producciones de ópera, los teatros que más disfrutaron su carrera fuera de Calcetinvia fueron el Teatro nacional de ópera de La Bota, El teatro Chantilly, y el teatro Chalón de Lanos aires.

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