Ópera

Norma | Las voces de la ópera de Bellini

Estrenada en 1831 en La Scala de Milán, Norma fue escrita por Vincenzo Bellini para los cantantes más codiciados de la época: las sopranos Giuditta Pasta (Norma) y Giulia Grisi (Adalgisa), el tenor Doménico Donzelli (Pollione) y el bajo-barítono Vincenzo Negrini (Oroveso). Nunca sabremos realmente cómo cantaban los cantantes de aquella primera versión, sin embargo, la partitura, el desarrollo de la técnica vocal para esa época, las edades de los cantantes, entre otras cosas, dan algunas pistas.

Para su producción 2018, el Municipal de Santiago quiso detenerse en la partitura original para descubrir qué quería Bellini realmente. No pretende recrear Norma como fue presentada originalmente en su estreno, pues las voces, especialmente la de tenor, han evolucionado de tal forma durante los últimos doscientos años que se hace virtualmente imposible. Y, nuevamente, no sabemos cómo cantaban ellos y no lo sabremos nunca. La idea es ofrecer al público chileno una versión de Norma que respetara, sobre todo, el equilibrio musical entre Norma y Adalgisa cantando por dos sopranos.

Norma y Adalgisa, roles para soprano

“La tradición es el último mal recuerdo de la última mala función”. Esta cita se ha atribuido a Toscanini y a otros maestros famosos. Ellos querían decir que hay muchas malas tradiciones tan ampliamente aceptadas, que nadie se interesa realmente en lo que los compositores escribieron. Norma es un buen ejemplo de esto.

Bellini escribió los dos roles femeninos centrales, Norma y Adalgisa, para soprano. Sin embargo, en algún momento de la primera mitad del siglo XX, cuando el bel canto casi había desaparecido del repertorio de los teatros, se creía que, si había una soprano en la obra, también debía haber una mezzosoprano. Adalgisa se transformó entonces en una mezzo, incluso en una mezzo-contralto. Desde entonces, ha habido grandes mezzosopranos que han interpretado excelentes Adalgisas, pero en casi todas las ocasiones fueron incapaces de cantar el rol de la forma escrita por Bellini. Así, hubo que hacer transposiciones, se debieron reescribir cadencias y la composición se hizo más pesada.

La soprano Giuditta Pasta fue la primera Norma (en la foto, a la izquierda). Con 34 años, ya era una cantante famosa y había invitado a Bellini a quedarse con ella en su villa en Lago di Como mientras componía Norma. Trabajaron juntos en el desarrollo de la ópera y parece cierto que tuvieran una relación más íntima. Jamás sabremos cómo cantaba Pasta. Musicólogos e historiadores la han llamado la María Callas del siglo XIX… Y puede ser. Es un hecho que la Callas era extremadamente exitosa en el llamado repertorio Pasta: Norma, Amina, Anna Bolena − roles que ahora llamamos de coloratura dramática, para grandes cantantes-actrices.

Norma es la mujer mayor, con experiencia en la vida y en el amor −de hecho, tiene dos hijos. Adalgisa es una joven doncella, una sacerdotisa novicia sin experiencia alguna, a quien los avances de Pollione perturban bastante y se ve envuelta en sentimientos que jamás antes experimentó. Norma, por lo tanto, habría de tener una voz más madura y oscura que la adolescente Adalgisa. Musicalmente hablando no hay duda alguna y escénicamente también es más convincente.

Bellini escribió el rol de Adalgisa para Giulia Grisi (en la foto, a la derecha), una joven soprano de 20 años proveniente de una conocida familia de artistas. Posteriormente, en 1835 Giulia creó el rol de Elvira en la que sería la última ópera de Bellini, Los Puritanos. En 1842, Donizetti escribió el rol de Norina en Don Pascual para ella, quien lo interpretó en el estreno junto al tenor Giovanni Matteo de Candia, que hizo el papel de Ernesto y con quien se casaría tiempo más tarde. Ella fue una gran Semiramide y una famosa Donna Anna en Don Giovanni.

La voz de tenor en transición

Pollione es tal vez el rol más problemático de Norma. En el período del bel canto, todos los cantantes debían ser capaces de cantar las coloraturas −sucesiones de notas rápidas− y los Do y Re agudos de las óperas compuestas en ese tiempo, por ejemplo, por Mercadante, Paer, Pacini y Rossini. Más aun, tanto Bellini como Donizetti incluyeron Fa agudos para tenores. En aquel tiempo los tenores solían cantar todas las notas sobre lo que hoy llamamos passaggio −el pasaje o puente hacia el registro agudo de la voz− con un reforzado falseto o falsettone. Jamás sabremos cómo se oía realmente, pero posiblemente no nos gustaría para nada.

El primer Pollione, Doménico Donzelli, no fue una excepción. En 1815 Rossini había escrito el rol de Torvaldo, de la ópera Torvaldo y Dorliska, especialmente para él. También cantó Belfiore en El viaje a Reims y el rol titular en Otello, de Rossini. Se ha argumentado que Donzelli, de 41 años en ese entonces, fue el primero de una lista de tenores que pavimentarían el camino para los tenores de hoy que cantan las notas agudos, sobre el pasaggio con voz de pecho. Gilbert Duprez introdujo el Do de pecho alto, aunque Donzelli mismo jamás llegó a eso. Pero con los años su voz se tornó más gruesa y oscura y el artista fue acusado varias veces de forzar la voz, además de ser criticado por su falta de agilidad.

Casi 200 años después, Cecilia Bartoli, quien claramente había hecho sus tareas, invitó a Juan Diego Flórez para cantar el rol de Pollione en su proyecto de Norma en 2013, en Salzburgo. Ambos llegaron a la conclusión de que tal vez no era una buena idea y al final Bartoli invitó a John Osborn, también un tenor rossiniano, pero que en los últimos años ha tenido gran éxito en los roles de Arnold en Guillermo Tell y el rol protagónico de El Profeta, de Meyerbeer.

En cuanto a Oroveso, a pesar de que es el padre de Norma en la historia, Bellini escribió el papel para el joven Vincenzo Negrini, de 27 años, quien había comenzado su exitosa carrera a los 21 años con óperas de Mercadante y Rossini. Ha de haber tenido una voz de bajo-barítono flexible y cantó el repertorio de su tiempo no solamente en Italia sino también en Viena, donde protagonizó, por ejemplo, la ópera Belisario, de Donizetti, en 1837.

Norma en el Municipal de Santiago

El Municipal de Santiago no es el primero en intentar presentar la versión de Norma con dos sopranos en los roles centrales. Riccardo Muti ya lo hizo en 1978 en Florencia: Renata Scotto cantó Norma y Margherita Rinaldi, el papel de Adalgisa. Scotto también cantó con Mirella Freni como Adalgisa, versión que puede oírse parcialmente en internet. Montserrat Caballé grabó el rol en 1984 con Joan Sutherland como Norma.

El elenco internacional será protagonizado por Irina Churilova y Oksana Sekerina en los roles de Norma y Adalgisa, respectivamente. En un lluvioso día de noviembre de 2016, Irina llegó a Berlín desde Novosibirsk y Oksana, desde de Moscú. Las dos habían hecho una audición para el Municipal, pero se buscaba discutir con ellas sobre la versión original de Norma y trabajar los duetos en las notas originales. Luego de una larga sesión de trabajo la decisión fue tomada.

Irina es la prima donna favorita de Valeri Guérguiev y pasa la mayor parte de su tiempo en el Teatro Mariinskiy en San Petersburgo, con cual también realiza importantes tournées internacionales. En el Mariinskiy canta un amplio repertorio, que va desde Liù y Micaela hasta Elizabeth en Tannhäuser y Lisa en La dama de picas. El año pasado tuvo un triunfo personal como Elena en Las vísperas sicilianas de Verdi, el mismo rol de coloratura dramático, diabólicamente difícil con que Maria Callas se convirtió en Prima Donna Assoluta en 1951 en el Teatro del Maggio Musicale Fiorentino. En diciembre de ese año inauguró La Scala con el mismo rol bajo el legendario Victor de Sabata. Irina también canta en el Bolshoi en Moscú y recientemente cantó en Berlín, en Madrid y Barcelona, y en la Arena di Verona. En junio próximo estará en una nueva producción de Un baile de máscaras en Ginebra.

Oksana Sekerina cantó una maravillosa Donna Anna en la apertura de la temporada en Santiago, para Don Giovanni. El mismo rol con el que la primera Adalgisa, Giulia Grisi, se hizo famosa. Oksana cantó el mismo papel en el Bregenz Festival y tiene un amplio repertorio de soprano lírica, como la Condesa en Las bodas de Fígaro y Tatiana en Eugenio Oneguin, no sólo en Rusia sino en Graz, Austria.

Para el elenco estelar, Elizabeth Baldwin ha sido escogida para Norma. Hace dos años cantó Lady Macbeth de Verdi en Nueva York y cantó roles como Tosca, Tatiana, Ariadna en Naxos en Pittsburg, San José y Miami, donde también cantó recientemente el rol de Sieglinde en La valquiria en el Wagner Festival.

Vlada Borovko, la Adalgisa del elenco estelar, se graduó del Jette Parker Young Artists Programme en Londres, en el que estudia la chilena Yaritza Véliz actualmente. En el Royal Opera House ella cantó pequeños papeles, pero también hizo de Musetta en La Bohème y Violetta en La Traviata. El año pasado cantó Violetta en la Oper Köln.

Para Pollione decidimos una opción más tradicional porque hoy es muy difícil encontrar un tenor al estilo rossiniano con las cualidades y técnica de Donzelli y, por otro lado, podría ser difícil de aceptar para el público.

Sung-Kyu Park canta todos los grandes roles spinto, como Turridù, Radamès, Riccardo en Un baile de máscaras y Gabriele Adorno en Simón Boccanegra, en todas las grandes casas de ópera: Trieste, Palermo, Praga, Bilbao y Tokio, entre otras. El año pasado cantó Calaf en el Royal Opera House en Londres.

Sin embargo, para el elenco estelar quisimos probar de ofrecer al público por lo menos un acercamiento hacia el periodo de Bellini: Kirill Zolochevskiy, el Pollione estelar, es un joven tenor que estudió en el prestigioso Conservatorio Tchaikovski en Moscú. Aún en el Conservatorio cantó Lensky y muchos otros roles del repertorio ruso. Ahora es miembro del Teatro Stanislavsky, donde ha cantado roles pequeños y de carácter, pero también Arturo en Lucia di Lammermoor y Nemorino en El elixir de amor. Curiosamente, Kirill está preparando actualmente dos roles rossinianos: Lindoro de La italiana en Argel y Ramiro de La Cenicienta. Tal vez tengamos aquí un pequeño eco del tiempo de Bellini, cuando todos los tenores cantaban  Rossini.

Ievgen Orlov llegó a Santiago directamente de Operalia para cantar Don Basilio en 2013, destacando por su “imponente volumen, proyección y color” (El Mercurio). Él canta regularmente en Berlín y en el MET, donde también ha interpretado a Oroveso.

Önay Köse hizo una audición hace casi tres años en la Juilliard School of Music de Nueva York. Pensamos que sería bueno tener un Oroveso más o menos de la misma edad que Vincenzo Negrini cuando cantó el estreno mundial de Norma. Desde su audición, Önay se ha convertido en una estrella en ascenso en el mundo de la ópera internacional. En Berlín ha cantado roles como Don Basilio, el Comendador en Don Giovanni y Sarastro. En Toronto cantó a Colline en La Bohème y a Ludovico en Otello. En Frankfurt hizo de Sparafucile, y en Colonia a Timur en Turandot. Recientemente, también cantó a Mefistófeles en el Fausto de Gounod, bajo la conducción del gran director francés Michel Plasson.

Ópera | NORMA | 7, 9, 10, 13, 15, 16, 17 de noviembre de 2018
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