Ballet

La Cenicienta | Pas de deux

4:54

Una de las secciones más representativas de la calidad y complejidad de este ballet es la escena del gran baile en el palacio. Musicalmente, Prokofiev caracteriza esta sección con piezas estilizadas, inspiradas en géneros bailables que gozaron de gran popularidad en el siglo XIX. Durante dicha época, la danza fue un importante pasatiempo para las distintas clases sociales. Aunque la afición por el baile era común, cada sector social escogía géneros diferentes, como forma de diferenciarse del otro. En las reuniones de la clase acomodada, abundaban los tipos de danzas con complejas coreografías, que exigían destreza y conocimiento por parte del bailarín. Así, para poder ejecutar estas danzas era necesario conocer bien la secuencia de pasos, ante lo cual se hizo frecuente la figura del maestro o profesor de baile.

Algunos de los géneros más recurrentes en la época fueron las mazurkas y los valses, ambos incluidos en la música de Prokofiev. A través de la elección de estos tipos de ritmos en específico, el compositor vincula la aristocracia del cuento de La Cenicienta con la tradición histórica del salón aristocrático decimonónico. Más aún, por medio de la rítmica y la orquestación, les imprime a estas danzas un carácter burlesco y sarcástico, que deja entrever su posición frente a estas elites sociales.

Finalmente, una mención aparte merece el vals. Este género fue una de las primeras danzas de pareja en que los bailarines podían estar posicionados cerca y tomados de la mano. Esta característica coreográfica del vals implicó que durante el siglo XIX fuera considerado por el público como un baile amatorio y romántico. En La Cenicienta Prokofiev responde a esta concepción, al incluir este género como evocación en parte importante de las escenas en las que el Príncipe y Cenicienta comienzan a reconocer sus sentimientos.

En ese contexto, se ubica este pas de deux, interpretado por la pareja protagónica. El baile en que el monarca debe encontrar una esposa ya ha empezado y, en un hermoso carruaje, llega una mujer enmascarada. Cuando quedan solos, ella se descubre el rostro y baila el romántico dúo con el Príncipe que sellará su amor.

Parte de este texto está contenido en la sección Radiografía de una escena del programa de sala del ballet La Cenicienta, disponible durante las funciones.

Cenicienta: Natalia Berríos
Príncipe: Rodrigo Guzmán

Música: Sergei Prokofiev
Coreografía: Marcia Haydée
Coreólogo: Pablo Aharonian
Escenografía y Vestuario: Pablo Núñez
Iluminación: Ricardo Castro

BALLET DE SANTIAGO
Dirección artística: Marcia Haydée

ORQUESTA FILARMÓNICA DE SANTIAGO
Dirección musical: Pedro-Pablo Prudencio

 

Ballet | LA CENICIENTA | 10, 11, 12, 13 y 16 de octubre de 2018 – 8, 9 y 10 de enero de 2019
Más información y venta de entradas AQUÍ

Video: Municipal de Santiago / Potrero Films

+MUNICIPAL