Ballet

Eugenio Oneguin | Dos cartas de amor, dos pas de deux

5:13

VIDEO | EN PROCESO

Basándose en la novela homónima de Alexander Pushkin, el coreógrafo sudafricano John Cranko creó el ballet Eugenio Oneguin en 1965, con Marcia Haydée como musa inspiradora y protagonista. Esta vez, Haydée dirige al Ballet de Santiago y, con la ayuda de Filip Barankiewicz, ex bailarín y repositor de los roles principales de la obra, dan vida nuevamente a esta desafortunada historia de amor. Su hilo conductor son dos cartas que Tatiana y Oneguin escriben en diferentes momentos y que dan pie a los dos pas de deux más importantes del ballet.

“Apenas cruzaste el umbral de nuestra puerta, te reconocí, me paralicé, me quemaba por dentro y me decía: es él”. Estas son las palabras que Tatiana escribe una noche luego de soñar con el idealizado amor de Eugenio Oneguin. La realidad, sin embargo, dista de ser tan feliz. El frío corazón del protagonista no está interesado en el amor de una joven e ingenua chica del campo.

Años más tarde, Eugenio se reencuentra con Tatiana, convertida en una mujer. Los protagonistas ya no son los mismos: él ha matado a su mejor amigo, Lensky, en un duelo y se ha dado cuenta de que en realidad ama a Tatiana; ella está casada con el Príncipe Gremin. De todas formas, Oneguin intenta recuperarla, también a través de una carta: “Habiéndola conocido por casualidad, me pareció notar en usted un destello de ternura hacia mí, pero no me atreví a creerlo y temiendo perder mi libertad, que hoy en día no representa para mí nada, no quise ligarme a usted… Dios mío… Cómo me equivoqué”.

 

Video: Municipal de Santiago / Potrero Films

+MUNICIPAL