Patrimonio

El Teatro Municipal de Santiago y los cambios de la sociedad

El Teatro Municipal de Santiago, que ya pasa de los 160 años de existencia, ha sido siempre testigo y reflejo de los acontecimientos de su entorno, por su ubicación en el centro de Santiago, pero también por la revelación de sus artistas. Nuestra sociedad; su estilo, sus cambios, sus gustos y  modos de manifestarse han quedado reflejados en las paredes, en fotografías, en espectáculos y también en los programas de sala y papelería diversa que el Centro de Documentación de las Artes Escénicas (Centro DAE) resguarda para el futuro.

¿Qué es un programa de sala?

El programa de sala es un documento en formato papel, que generalmente no supera los 20 x 20 cms. a excepción de los programas de una Gala Presidencial u otros eventos privados. Este documento contiene toda la información relativa a una función de las temporadas de ópera, ballet o conciertos que se realice en el Teatro Municipal. Los programas son entregados en la entrada a la sala para que el público pueda informarse de los detalles antes que comience la función y durante el intermedio.

Actualmente, el programa se compone de diferentes partes: portada, programación que contiene repertorio y reparto, contenido general como un saludo del Alcalde de la Municipalidad de Santiago, quien además es Presidente del Directorio del Teatro, publicidad de auspiciadores, argumento o estructura dramática de la obra, reseñas biográficas de los artistas y la contraportada. Sin embargo, a veces puede tener entrevistas u otros elementos interesantes para el lector. Los programas siempre han tenido un formato general, el que ha variado muy poco con el paso del tiempo. En contadas ocasiones, de acuerdo al presupuesto y acontecimientos históricos importantes, éstos han sufrido cambios en cuanto a la calidad del papel y cantidad de páginas, en consecuencia en su contenido. Es por esto, que son el fiel reflejo de los cambios históricos nacionales e internacionales.

Portada de un programa de sala de la Temporada Lírica Oficial de 1943

Portada de un programa de sala de la Temporada Lírica Oficial de 1943

El Centro de Documentación de las Artes Escénicas almacena una colección de más de 5.000 programas de sala del Teatro Municipal de Santiago, la que incluye volantes de principios del siglo XX, que sirven como documentos informativos relativos a la programación de aquella época.

Algo de historia

Desde la fundación del Teatro Municipal de Santiago en 1857, la entrega y lectura del programa de sala ha formado parte del acto de asistir a la ópera. Antiguamente, quien resguardaba estos documentos era la Biblioteca Nacional de Chile hasta el terremoto de 1906.

Luego, ha sido el mismo teatro que ha creado su propia colección de estos programas. En una primera instancia, eran trabajadores quienes guardaban−y guardan− amablemente estos documentos. Más tarde, en 1957, año de la celebración del Centenario, se creó el Archivo Museo del Teatro Municipal, el que  por donaciones del público, de los trabajadores y artistas, aunó hasta el año 2009 un acervo relativo a las artes escénicas, que incluía objetos, álbumes y todo tipo de documentos en formato papel.

Gracias al Fondo Bicentenario del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio−antes, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes− se creó  el Centro de Documentación de las Artes Escénicas que, entre otras colecciones, alberga la Colección de Programas de Sala, la que ha sido sistematizada y ordenada bajo estándares internacionales de catalogación para consulta de toda la comunidad.

Diseño

El diseño de los programas de sala es el reflejo de lo que ocurre en el teatro a nivel micro, a nivel nacional e internacional. Los diseños de estos programas se realizan de acuerdo a las tendencias artísticas gráficas internacionales, pero también de acuerdo a los acontecimientos de nuestro territorio inmediato.

Uno de los más conocidos diseños de los programas son los que dibujó el ilustrador pionero del diseño gráfico en Chile, Alejandro Fauré Boyer, quien en 1907 trabajaba en la desaparecida Imprenta Barcelona. Estos diseños fueron el reflejo de la última tendencia, el Art Nouveau.

Esta concesión pasó en 1909 a manos de la Editorial SNP, en 1913 a la Editorial Universitaria y finalmente quedó a cargo de E. Farren, asociado a la concesionaria de espectáculos de Renato Salvati, quien entregó la concesión a Conciertos Daniel en 1940. Eduardo Farren, es quien se dedicó a buscar grupos editoriales e imprentas, siendo una de las más reconocidas la Editorial Nivadopa, que cambió drásticamente el estilo al Art Decó. Las formas geométricas y rectas que se pueden ver en las portadas de 1927 hasta 1933 aproximadamente, son algunos de los diseños de esta editorial.

Luego, con el paso del tiempo, se pueden ver líneas rectas similares a las del Constructivismo ruso y Futurismo italiano, que a pesar de ser movimientos de los años 20, se retomaron con mucha fuerza en el contexto de propaganda a vísperas de la II Guerra Mundial. Sin embargo, este contexto se transforma en un período de transición a la simplicidad que caracterizó más adelante al diseño de los programas de sala.

Portada de un programa de sala de 1932

Portada de un programa de sala de 1932

Tras el comienzo de la II Guerra Mundial, la tendencia cambia a simplificar los diseños, utilizando el logo característico del Teatro Municipal de Santiago, el logo de la Municipalidad de Santiago o el Escudo Nacional acompañado de ribetes. Esto se mantiene al menos hasta los años 60, exceptuando a los programas de sala de ballet y de teatros universitarios, que muestran el Expresionismo, dibujos a mano alzada y tendencias hacia el Surrealismo que se manifestaba en los movimientos artísticos de aquella época. Este es el punto de inflexión para el futuro diseño y composición de los programas de sala.

Durante los años siguientes, la tecnología y la colección de fotografías que estaba armando el Archivo Museo del Teatro Municipal de Santiago, fueron los impulsores del uso de imágenes del edificio, de los espacios más característicos especialmente de la sala principal y la fachada. Los programas de sala de ballet, conciertos, teatro u otras presentaciones eran entregados en la sala, pero se editaban fuera del teatro.

Desde 1966 hasta al menos 1980, las imágenes utilizadas para las portadas eran gráficas experimentales, realizadas por la superposición de fotografías, algo que se puede comparar con el trabajo de diseño y arte de Estados Unidos durante los 60’ y 70’ de la mano de artistas como Andy Warhol, sobre todo en portadas de la temporada lírica y de conciertos.

Portada de un programa de sala de 1970

Portada de un programa de sala de 1970

A partir de 1982, los programas de sala toman una línea editorial determinada, cambiando solamente los colores de la portada, y usando el mismo formato para ópera, ballet y conciertos, además de darle un formato interior con una presentación de las 4 primeras páginas iguales, solamente cambiando el repertorio, las reseñas biográficas de los artistas y el argumento.

Tras el trabajo de diferentes profesionales como diseñadores y editores de contenido, en 1987 se establece formalmente el área de diseño del Teatro Municipal de Santiago, compuesto por Germán Droghetti como diseñador y con aportes de Mariana Silva y Orlando Álvarez −entre otros− como expertos en contenido. Desde ese momento, el diseñador tiene como “función principal, diseñar las piezas gráficas, coordinar imprenta y coordinar la información de diferentes departamentos para que la propuesta pueda salir impresa. Son muchos detalles que forman parte de la elaboración de este documento, creado especialmente para el público”, en palabras de Germán Droghetti.

Portada de un programa de sala de 1984

Portada de un programa de sala de 1984

Durante los años 90’ y 2000’ se mantuvo un programa de sala fiel a la programación e imagen que el Teatro Municipal de Santiago quería proyectar hacia la comunidad. En 2016, se hizo un cambio general del diseño adaptándose a los cambios que se desarrollaron con el paso a un siguiente milenio y todo lo que eso conlleva. Hoy, el Municipal de Santiago mantiene un área de diseño, que se preocupa de modernizar la propuesta de cada temporada junto con mantener el estilo que lo ha hecho característico por más de cien años.

Centro de Documentación de las Artes Escénicas

15 de mayo 2020

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