Ballet, Patrimonio

Escuela de Ballet | Gracias a las ballerines de Irena Milovan

[+Historia] La Escuela de Ballet, fue fundada en 1960, por Irena Milovan, primera bailarina del Ballet de Arte Moderno. En aquel entonces recién se comenzaba a formar una compañía estable en el Municipal de Santiago, con grandes proyectos a futuro, y para sus principales creadores, la necesidad de enseñar la técnica clásica en Chile era una prioridad, junto con fomentar a nuevos talentos nacionales.

Irena Milovan, quien hoy es una reconocida profesora en Europa, vino desde Zagreb, en su yugoslavia natal, siguiendo a su marido chileno, Octavio Cintolesi, con la idea de fundar una compañía de ballet en Chile. Ambos se conocieron en 1956.  Dirigió la escuela hasta 1966, año en que abandonó el país definitivamente.

La Escuela fue asentando su lugar en el Teatro, concretando un espacio hacia 1963. La enseñanza contó con el apoyo de los mismos bailarines del BAM y con los años los mismos alumnos se fueron incorporando a diversas presentaciones y también, en algunos casos, a la compañía como miembros estables y bailarines profesionales.

Luego de la partida de Irena Milovan han sido directores de la Escuela Charles Dickson (1966-1967), Blanchette Hermanssen (1968 – 1969) y durante los siguientes diez años Yolanda Montecinos, reconocida periodista y amante del Ballet. En 1980 regresa Octavio Cintolesi y Luz Lorca asume la dirección de la escuela, con nuevos y profundos desafíos en una década que será particularmente importante para el Ballet en Chile.  Entre 1990 y 1994 dirigió la escuela la profesora Marta Hertz, y desde el año 2000 la dirección ha estado en manos de Patricio Gutiérrez, bailarín y coreógrafo.

Por varios años, la Escuela de Ballet estuvo situada en el antiguo edificio de la calle Moneda N.º 759, por detrás del Teatro Municipal. El mismo edificio llegó a ser conocido como “la escuela”, aun cuando albergaba otras importantes instituciones ligadas al Municipal. El edificio fue parcialmente destruido durante el terremoto de 2010, por lo que se encuentra en un proceso de total reconstrucción, siendo totalmente desalojado. Además de su estructura en excelentes maderas y su patio central, era famoso su escudo chileno con imágenes de la industria y el comercio sobre la escalera de acceso, puesto que antes que el edificio fuese la escuela de ballet, albergaba a la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) y a la sociedad Nacional de Minería (SONAMI). Por ello, el escudo en su interior.

Con los años, la Escuela de Ballet ha dado pie no solo a los bailarines que integran y han integrado el Ballet de Santiago, sino también algunos que han desarrollado carreras internacionales y logrado nuevas metas, que quizás sus fundadores siquiera vislumbraron. Hoy en día son muchos los espectáculos que cuentan con la participación y constante de la escuela, tanto en ópera como en ballet, y su actividad está íntimamente ligada al Municipal de Santiago y su historia en este medio siglo.

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