Ballet

4° Festival de coreógrafos | Ser la Melodía en Bolero

Desde Duška Sifnios hasta Rodrigo Guzmán

Rodrigo Guzmán ensayando Bolero junto a Marcia Haydée. Fotografía de Patricio Melo.

Pieza habitual de conciertos sinfónicos y una de las más populares del siglo XX, Bolero de Maurice Ravel fue concebido para ser bailado. La apasionada versión original (1928) es de la coreógrafa rusa Bronislava Nijinska y el rol central, una bailarina de flamenco que baila sobre la mesa de un bar –rodeada de una veintena de hombres–, fue representado por Ida Rubinstein.

La música de Ravel ha servido de inspiración para numerosos coreógrafos y bailarines. Probablemente la coreografía más conocida es la de Maurice Béjart, pieza que forma parte del 4° Festival de coreógrafos, junto a Cantata de Mauro Bigonzetti y Noces de Mathieu Guilhaumon. Estrenada en 1961 por el Ballet du XXe Siècle en La Monnaie de Bruselas, en esta versión el célebre coreógrafo francés deja de lado lo folklórico y despoja a la obra de todo accesorio para dar absoluto protagonismo a quien interpreta a la Melodía, la persona/personaje que baila sobre la mesa. En su estreno, el rol fue interpretado por la bailarina serbia Duška Sifnios.

Desde entonces, los artistas más importantes del mundo han tenido el privilegio de lucir el dominio y musicalidad que requiere el rol. Maya Plisétskaya, una de las máximas bailarinas del Teatro Bolshói –nominada prima ballerina assoluta– continuó dándole fama a la obra e hizo del Bolero de Béjart una de sus principales interpretaciones

Sin embargo, desde que se vio por primera vez la versión masculina de Jorge Donn, en 1979, la Melodía ha sido representada tanto por mujeres como por hombres. El trabajo de Donn en esta obra le significó hacer conocida su interpretación como una de las más memorables, llegando incluso a ser parte de la película musical Los unos y los otros (Francia, 1981).

Otra gran intérprete de la Melodía de Bolero fue Marcia Haydée, la actual directora artística del Ballet de Santiago, quien interpretó esta coreografía en el Ballet de Stuttgart en 1987, con una espectacular excepción: en esa ocasión hubo una segunda Melodía, protagonizada por el bailarín y coreógrafo estadounidense Richard Cragun, su habitual partenaire.

Una de las musas de Béjart fue la célebre bailarina clásica y exponente de la danza contemporánea, Sylvie Guillem. Además de crear para ella los ballets Sissi y Racine cubique, la artista francesa se convirtió en la favorita del coreógrafo para protagonizar Bolero. Fue, de hecho, ésta la pieza que Guillem eligió para su última presentación en un escenario, en Tokio en 2015.

En la actualidad es Friedemann Vogel, Bailarín Principal del Ballet de Stuttgart, quien recorre el mundo interpretando la Melodía de Bolero. Invitado por el Ballet de Santiago, el artista alemán vuelve esta temporada a bailar el rol principal en esta reconocida pieza.

Sin embargo, en la función de estreno de esta obra, por primera vez un bailarín chileno será quien interpretará el rol principal. Rodrigo Guzmán, Bailarín Estrella del Ballet de Santiago, es el encargado de abrir el 4° Festival de coreógrafos, interpretando la Melodía en la primera función de Bolero.


Rodrigo Guzmán ensayando Bolero, de Maurice Béjart.

BALLET | 4° Festival de coreógrafos | 29 de julio al 2 de agosto de 2017
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